Aunque un dia más tarde del cierre del II GeoCarnaval, no podía faltar el post del anfitrión. ;) Con este post se cierra la II edición del carnaval de geología. Gracias a tod@s.
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Ya hace años que salí de la universidad. Pero todavía recuerdo a uno de los profesores que en las salidas de campo nos ponía en jaque. Daba igual si llovía, tronaba o caía piedra. Ahí teníamos que ir enlodando nuestras botas y mojando nuestros cuadernos de campo. Una de sus aficiones favoritas era el enredo. Ante un afloramiento en la famosa sierra del Montsec en Àger, había unas estructuras rectilíneas en las calcáreas. El instructivo profesor nos dijo que eran causadas por unos animalitos llamados Litofaga que se comían la roca. Todos en ese primer año de carrera apuntábamos afanosos lo que el señor decía. Posteriormente venían las tachaduras en los informes de campo que el señor quería a puño y letra. El mencionado litofaga no era un ser vivo sino las puntas de una pala excavadora.
Mucho más recientemente los afloramientos se han convertido para mi en agujeros negros, en triángulos de las Bermudas geológicos.
Voy por la carretera y veo una estupenda disposición de una ignimbrita. Me paro. Cojo la cámara de fotos, el martillo, la brújula y el cuaderno. Me acerco, escarbo un poco ante la mirada atónita de algún habitante del lugar o de algún conductor. Pongo el martillo de escala, saco unas fotos, hago algún croquis y me voy para mi destino, que probablemente sea otro afloramiento, un deslizamiento o zona de inundación. Ya en el lugar analizo el terreno, repaso la fotografía aérea, hablo con los lugareños, tomo notas... Y probablemente quiera realizar alguna fotografía con el martillo de escala. Pero he aquí amigos míos, cuando la trágica realidad sale a la luz. Tal cual imán en una nevera, viene a mi cabeza el martillo pegado en aquella fabulosa ignimbrita. Y hoy he tenido suerte porque me he dado cuanto una o dos horas después. Así he perdido algún martillo, alguna brújula, bolígrafos y lo más triste, hasta un cuaderno de campo.
Sí señoras y señores, así es de cruel la alargada sombra de Murphy. Solamente espero que si algún día me usan a mi de escala, no me dejen olvidado.
Este post participa en el II Carnaval de Geología (@geocarnaval)

4 comentarios:
Jajajaja !!! Esperemos que no te encuentren fosilizado los colegas del año 4000. Un abrazo graciela
Me gusta como escribes, haces amenas las anecdotas por pequeñas que sean.
Eso es Alzheimer del geólogo
Gracias por vuestros comentarios. Un geólogo con alzheimer, olvidado en un afloramiento puede ser muy perjudicial.... ;)
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